Como parte del programa de formación
para mejorar la atención
al cliente, Renfe y Adif organizaron
el 21 de enero un simulacro
comercial, que contó con la asistencia como figurantes
de más de 200 trabajadores de ambas empresas. El ensayo
recreó una interceptación de vías por inundación
–similar a la sucedida el pasado verano– en la línea de
alta velocidad Madrid-Sevilla, a la altura de la provincia
de Toledo, que afectaba a los viajeros que tenían previsto
coger el tren en la estación de Madrid Puerta de Atocha
para trasladarse a Málaga, Cádiz, Sevilla o Puertollano.
Automatizar las respuestas
Para Renfe, la realización de simulacros es fundamental
para el análisis de los distintos aspectos que pueden
afectar a la resolución de una incidencia: desde cómo
funcionan las comunicaciones para la atención al cliente
hasta cómo articular los planes alternativos de transporte,
que incluyen el aprovisionamiento de autobuses, el estudio
de la capacidad de las vías para albergar trenes,
las prioridades que se establecen, la jerarquía… Estos
temas son los que se entrenan en un simulacro para que
el personal automatice en la medida de lo posible las
respuestas y, así, cuando se produzca un hecho en una
situación real, tengamos unos procedimientos perfectamente
establecidos y contrastados, y en los cuales estemos
entrenados”, afirma el director general de Desarrollo
Estratégico de Renfe, Enrique Urkijo.

Además de la atención al cliente y la organización de
los planes alternativos, otro de los objetivos que la empresa
perseguía con la realización de este simulacro era el
de implementar la coordinación entre los distintos departamentos
y centros de gestión implicados de Renfe, así
como con los de Adif. Por parte de la empresa participaron
profesionales de Servicios de Alta Velocidad-Larga Distancia y de Cercanías y Media Distancia, de la Dirección
Corporativa de Protección Civil, Seguridad y Prevención
de Riesgos, y de la Dirección de Comunicación, Marca y
Publicidad, así como de la Dirección General de Desarrollo
Estratégico, que coordinó todo el proceso.
En este sentido, Enrique Urkijo señala que “un aspecto
fundamental en cualquier plan de emergencia es la realización
de simulacros que contribuyen a la formación del
personal y, por otro lado, también a la coordinación de los
distintos sistemas que intervienen en la explotación ferroviaria.
Por esta razón, entre Renfe y Adif hemos establecido
un protocolo común para la resolución de incidencias, e
incluso hemos creado un órgano mixto que supervisa los
simulacros, así como cualquier suceso real”.
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