El 28 de octubre se cumplían 160 años del estreno
de la primera línea ferroviaria en España, entre
Barcelona y Mataró. Es sin duda un momento histórico,
pero en esta publicación queremos hablar
del presente y del futuro del tren y de Renfe.
De los trenes del siglo XXI, porque los trenes más
modernos y con mayores prestaciones de Europa estarán
aquí en 2010, y se situarán también en los primeros
puestos a nivel mundial.
Con una inversión de 5.881 millones de euros,
Renfe contará con una flota de 568 nuevos vehículos
para viajeros; de ellos 105 de alta velocidad, 102 para
servicios de ancho variable, tanto de larga como de
media distancia; 138 destinados a servicios realizados
en líneas convencionales, y 223 para mejorar la movilidad
en las áreas metropolitanas a través de los trenes
de cercanías. Además, Renfe contará con 100 nuevas
locomotoras y 463 nuevos vagones para crecer en
mercancías. En estas cifras también tiene participación
el negocio de Renfe Integria, a través de la fabricación
y mantenimiento de una parte del nuevo material.
Son trenes rápidos, confortables, versátiles, accesibles,
que contribuirán a que moverse sea más fácil
para todos, a llegar antes a más destinos, a disfrutar
más del viaje, o a mejorar el medio ambiente.

Es una inversión sin precedentes que incidirá
pues en aspectos tan importantes para dar un mejor servicio a nuestros clientes, como la flexibilidad y versatilidad
del material, que permitirá extender las ventajas
a más corredores, que mejorarán los tiempos de
viaje, y también la calidad de los servicios públicos de
transporte de viajeros; y en los que se ha hecho una
apuesta clave para lograr la plena accesibilidad. Con
estos nuevos trenes, Renfe llegará a más y a nuevos
clientes, y mejorará también la imagen de la empresa
y del tren como medio de transporte eficaz y adaptado
a las necesidades de los nuevos tiempos, en los que el
tren va ocupando cada vez un lugar más predominante
en la movilidad en España.