Desde la altura que alcanza el que
fue un antiguo y frustrado depósito de
agua de Albacete –hoy es un mirador
desde el que se consigue una panorámica
de toda la ciudad– se puede observar, a casi setenta
metros de altura, cómo se desparrama sobre la llanura
una población joven y moderna que cuenta con el mayor
número de habitantes (va camino de
los doscientos mil) de toda La Mancha.
El depósito-mirador se eleva en
el corazón de la Fiesta del Árbol, un
parque al que, de manera especial,
el invierno le sienta admirablemente
bien por su soledad, por su lejanía del
centro de la ciudad, por el color entre
gris y pardo de sus árboles despojados
de hojas y por sus estanques helados
por el frío de diciembre.
 |
|
Debido a su relativa juventud,
Albacete no puede contar con monumentos
muy antiguos pero, no
obstante, sí tiene un buen puñado
de edificios neoclásicos, eclécticos o modernistas, sobre
todo los que se hallan a lo largo de la calle Marqués
Molins y su continuación, la calle Tesifonte Gallego. Al eje
que forman ambas calles se le conoce popularmente y
desde siempre como la calle Ancha. Esta vía es la principal
de la ciudad, y en ella se alzan fachadas de casas y
caserones señoriales que ofrecen a Albacete un tono de
evocador tiempo pasado. Tal es el caso, entre otros, del
Chalet de Fontecha, la Casa Cabot, el Casino Primitivo,
la Casa Sanz o el edificio del Colegio Notarial. Pues bien,
a uno de los lados de la calle Ancha, entre las calles
Mayor y del Tinte, se encuentra la joya de Albacete, posiblemente
el espacio más fotografiado por los visitantes
de la ciudad, el Pasaje de Lodares. Se trata de una breve
travesía modernista que discurre
flanqueada de balcones, columnas,
arcos, esculturas y, sobre todo, entre
esquinas umbrías y rincones claroscuros,
todo ello bajo una cubierta de
hierro y cristal. |

El Pasaje de
Lodares es una
breve travesía
modernista que discurre
flanqueada de
balcones, arcos
y columnas

Otra construcción destacable, situada
junto a la catedral, es la Casa
de Hortelano, neogótica y con una
llamativa fachada de color verde. A
lo largo del tiempo, este edificio ha sido, entre otras cosas, casa cuna y
dependencia de la policía municipal;
hoy es la sede del interesante Museo
de la Cuchillería.
|