Nací en Albacete y he vivido
casi siempre aquí, excepto tres
años que pasé en Madrid de
Práctico y seis en Asturias.
Lo que más me gusta de
Albacete es la arquitectura de
alguno de sus edificios, como
son el Pasaje de Lodares, con
sus cariátides y sus columnas
renacentistas, y el edificio de
la Cámara de Comercio, que
conjuga los estilos barroco y renacentista.
Uno de los mejores meses para visitar Albacete es
septiembre, coincidiendo con su feria, una de las mejores de
España y con una historia de más de 300 años.
No hay que perderse el Museo de la Cuchillería, antiguo
ayuntamiento convertido en sala de exposiciones, y la Posada del
Rosario, antigua posada del siglo XVl, hoy dedicada a biblioteca.
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