La seguridad en Renfe está concebida bajo un
concepto integral, en la que se está incidiendo
en tres aspectos claves: la inversión en nuevas
tecnologías, el factor humano y la adaptación
a la normativa que, desde que entró en vigor
la Ley del Sector Ferroviario, se ha ido completando
para definir el escenario y las reglas
para todos los que intervienen o quieran formar
parte de este mercado.
En este número tratamos de dar una visión
general sobre lo que se ha hecho en este terreno,
desde la inversión en la aplicación de nuevas tecnologías
para hacer los trenes de Renfe más seguros y
que inciden en reducir el factor humano, a los que
se suman los programas formativos para los trabajadores
con funciones vinculadas a la seguridad en
la circulación.
Además, la entrada en vigor de la nueva normativa
que regula el sector, ha supuesto un intenso trabajo
desarrollado para cumplir con todos los requisitos,
y unas nuevas dinámicas internas y externas para
adaptarnos al actual escenario. En cualquier caso, la
seguridad en Renfe sigue siendo un referente con
unos altos niveles de exigencia.

Por otra parte, es un momento importante para
Renfe en el que se está discutiendo sobre el modelo
de gestión del servicio de Cercanías, respecto al que
se ha llegado a un acuerdo por el que Renfe continuará
prestando el servicio hasta que se llegue a la
definición de ese modelo, a raíz del acuerdo firmado
por Fomento y los sindicatos. El proceso de transferencia
contemplado en el Estatuto de Cataluña se está desarrollando a través de Comisiones de diferente nivel
en las que participan Administraciones Públicas,
Fomento, Economía y la Generalitat.
También, desde Renfe y Adif, se trabaja de forma
intensa para llegar a la anunciada puesta en servicio
en el mes de diciembre de los nuevos tramos de alta
velocidad, que contribuirán a mejorar la movilidad en
buena parte del territorio.