El 27 de julio de 2006 se firmó la Orden Ministerial
que regula la formación necesaria para
obtener el título de maquinista y las habilitaciones
que permiten el ejercicio de las funciones del personal
ferroviario relacionadas con la seguridad. La FOM
2520/2006 determinaba el programa formativo y las condiciones
que tiene que cumplir un centro para su homologación.
En este marco nace la Escuela Técnica Profesional
de Renfe Operadora, el primer centro homologado para la
formación de personal de conducción de vehículos ferroviarios
de interés general, que consta de dos centros, uno
en Madrid y otro en L’Hospitalet (Barcelona).
Renfe tiene una experiencia dilatada en la implantación
de formación especializada en conducción, que
prácticamente, no existe en el mercado, incluso tras la
liberalización del sector. Así, en los últimos 25 años,
Renfe ha formado trabajadores ferroviarios, tanto de la
propia empresa, como de entidades colaboradoras. “Con
esta finalidad de la cadena de producción de la formación
continua se ha seleccionado a un buen número de
los mejores formadores de conducción”, explica Antonio
Monrocle, gerente de la Escuela Técnica Profesional.
La Orden Ministerial establece también el número
de horas y la formación teórica y práctica que se tiene que realizar para poder acceder al título.
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En total,
el curso consta de 1.150 horas de las que 530 están
dedicadas a la formación teórica y 620 a la práctica.
La parte teórica se divide en bloques donde se abordan
temas como la introducción al sistema ferroviario, conocimientos
sobre infraestructuras y cultura ferroviaria,
prevención de riesgos laborales y nociones generales
sobre material rodante. |
Pero el peso mayor lo ocupan
los temas relativos a la seguridad de circulación, que
suponen el 24% del curso. “El mundo de la conducción
siempre está directamente vinculado con la seguridad
en la circulación. Cuanta más seguridad ofrezcamos,
tendremos un medio de transporte más fiable para los
clientes”, analiza Monrocle. “Lo fundamental es la seguridad,
pero eso no descarta que haya también que
abordar el servicio de atención al cliente”, añade Víctor
Irala, jefe de Formación en Conducción.
Previo a la realización de las prácticas de conducción,
se desarrolla también en la formación un bloque
sobre adaptación de vehículos de tracción con nociones
básicas sobre los materiales y pruebas en simuladores
con las que concluirá la parte teórica a principios de marzo.
Para acceder a las prácticas, los aspirantes tendrán
que realizar un examen. “Quien no lo supere tendrá sólo
una segunda oportunidad”, puntualiza Irala.
Las prácticas de conducción, que suponen el 40%
del curso, se realizan en trenes reales. Cada aspirante tiene asignado como instructor a un maquinista y los
formadores de la Escuela Técnica Profesional serán los
encargados de hacer auditorías constantemente. “Haremos
informes sobre el desarrollo y progreso de estos
alumnos y crearemos una base de datos para tener información
suficiente para poder evaluarlos”, señala el
gerente de la Escuela.
El coste total del curso es de 19.800 euros por alumno. “Más que la cobertura de costes, con el precio, lo
que se pretende es que el aspirante a maquinista adquiera
un compromiso con esta profesión y haga una
apuesta por una forma de vida. Deberá además cuidar
especialmente unos hábitos de vida saludables”, completa
Antonio Monrocle.