Renfe ha invertido tres millones de euros en 10
aulas tecnológicas en toda España, el objetivo es
potenciar la formación, con soluciones punteras
en simulación, de los 4.400 maquinistas de la empresa y
de las nuevas promociones que se formen en Renfe para
la obtención del título de conducción de trenes. Estas aulas
son importantes también porque, según marca el Plan
Estratégico de Seguridad de Renfe, todos los maquinistas
tienen que realizar cada tres años, como máximo, cursos
de actualización y reciclaje de conocimientos teóricos y
prácticos, así como formación específica, en caso de que
se generen innovaciones tecnológicas, que podrán incorporarse
también a los nuevos simuladores.
La primera de estas aulas está ubicada en el Centro
de Formación de Renfe en Madrid, que es la sede
central de la Escuela Técnica Profesional, en el que se
imparte, además, formación continua a los trabajadores de las áreas de gestión de la empresa, de acuerdo con el
Plan de Formación, que el año pasado se desarrolló por
medio de un total de 825.701 horas. Además, en este
centro se inició el pasado mes de septiembre el primer
curso de formación para maquinistas que ha contado
con un proceso de selección público. Estos 200 maquinistas,
en proceso de formación actualmente, podrían
trabajar, bien para Renfe, o podrían formar parte de la
plantilla de los nuevos operadores ferroviarios.

Con la aprobación de la Orden Ministerial
2520/2006, de 27 de julio, se determinaron las condiciones
para la obtención de títulos y habilitaciones que
debe cumplir todo el personal ferroviario que desarrolle
funciones relacionadas con la seguridad, así como el régimen
de los centros de formación de este personal. La
formación de Renfe se adaptó, a partir de ese momento,
a las nuevas exigencias legales, al tiempo que, una vez homologada la Escuela Técnica Profesional, se convirtió
en centro formativo de referencia para maquinistas en
España. En este sentido, con la puesta en marcha de
una red territorial de centros formativos, que además de
aulas convencionales cuentan con aulas tecnológicas de
simuladores/entrenadores de conducción, Renfe potencia
la transversalidad, con las especificidades aportadas
por las áreas de actividad y la corporación de la empresa,
además de la territorialidad de la formación.
Además del centro de Madrid, está en funcionamiento
el de Barcelona, en L’ Hospitalet y, en marzo estará en
servicio el de Valencia-Fuentes de San Luis. Durante este
año se van a acometer también los proyectos de Sevilla, Bilbao, León y Santiago, mientras que la ubicación
de uno de ellos está aún por determinar. El empleo de
los simuladores de conducción supone, por tanto, para
Renfe, una serie de ventajas entre las que destacan la
implantación territorial de la formación, con el consiguiente
incremento productivo, el aumento de la calidad
formativa y del número de alumnos que pueden formarse
simultáneamente, así como la homogeneización de la
formación que cuenta con cobertura territorial.