La implantación de estas máquinas automáticas
tiene entre sus principales objetivos
facilitar el proceso de emisión de billetes
comprados mediante Renfe.com, así como de otras
operaciones relacionadas con el proceso de compra.
En este sentido, las funcionalidades básicas de estas
máquinas son las de emisión y cambio de billetes de
alta velocidad, larga distancia y media distancia, con
reserva de plaza, que no impliquen coste alguno.
Esta actuación, que forma parte de la estrategia
de comercialización y distribución de Renfe, supone
un paso más en el reto de adaptarse a los nuevos
hábitos de los viajeros, muchos de ellos procedentes
del sector aéreo.
Renfe ha instalado las primeras 76 máquinas
automáticas en las estaciones de Valladolid, Segovia,
Madrid Chamartín, Madrid Puerta de Atocha,
Córdoba, Sevilla, Málaga, Zaragoza, Lleida, Huesca
y Camp de Tarragona. Otras 34 máquinas se están
implantando, desde finales de enero y a lo largo
del mes de febrero, en las estaciones de Barcelona,
Cartagena, Murcia, Albacete, Alicante, Valencia
y Castellón, hasta poner en servicio un total de
110 máquinas.

La facilidad de su utilización, la rapidez de emisión
de billetes, la economía de los costes y la seguridad
en las operaciones son algunas de sus características
fundamentales, que permiten redundar en la mejora
del servicio de atención al cliente.

La automatización del servicio de expedición
de billetes adquiridos por Internet representa una
innovación dentro del sector ferroviario, ya que las
nuevas máquinas autocheck-in permiten la impresión
de billetes a través del localizador obtenido por medio del proceso de compra en Internet. El
cliente puede teclear directamente el número del
localizador o seleccionarlo del listado de localizadores
asociados al pago con una determinada tarjeta
bancaria.
Además, a partir de estas máquinas automáticas,
que adoptan en su diseño la imagen de la marca
de Renfe, el cliente puede realizar un cambio de billetes
para trenes que circulan en el mismo día del
adquirido, con el mismo origen y destino, y con un
importe similar al del billete original. La máquina
lleva a cabo el proceso mediante la identificación
del billete original a través del código de barras para
posteriormente imprimir el nuevo billete.