La mejora sustancial de la accesibilidad es el
gran objetivo que persigue el plan de accesibilidad
que Renfe está desarrollando desde finales
del año pasado. Este plan tiene un carácter transversal y
está siendo implementado por la Dirección Ejecutiva de
Desarrollo de la Accesibilidad, perteneciente a la Dirección
General de Seguridad, Organización y Recursos Humanos,
ya que esta última posee las competencias y las
inversiones para que la accesibilidad sea una prestación
homogénea, desde una óptica integral de empresa que
abarque a todo el parque de trenes y servicios.
El plan incluye acciones hasta 2010, fecha a partir
de la cual se pretende alcanzar prácticamente la universalidad
en el acceso de las Personas con Movilidad
Reducida (PMR) a los servicios que presta la empresa,
lo que supondría situarse en el primer nivel europeo en
esta materia. Así lo reafirma Apolinar Rodríguez, director
ejecutivo de Desarrollo de la Accesibilidad, diciendo que “ahora mismo estamos en la media europea en cuanto a
niveles de servicio a discapacitados; en 2010 seremos la
empresa de cabecera en este ámbito en Europa”.
Renfe, en su condición de empresa prestadora de
servicios públicos, ha adoptado un compromiso de naturaleza
social con las PMR: garantizar la accesibilidad
integral; y tiene tres grandes áreas de actuación: la
adaptación de los trenes, las estaciones de Cercanías y
la prestación de los servicios necesarios. De esta forma,
como señala Apolinar Rodríguez, “lo que se pretende es
garantizar el derecho a la movilidad de los viajeros desde
el punto de encuentro hasta el tren, pasando por los
procesos de tránsito por la estación, la subida y bajada
de los vehículos, así como el acceso a los servicios de
a bordo. Se trata de ofrecer una asistencia de calidad,
ajustada a las necesidades que exigen la discapacidad
de cada cliente y que abarque, no sólo el viaje ferroviario,
sino todo el itinerario”.
Por tanto, el reto es cuantitativo y cualitativo. Y
para que así sea, se ha optado por contar con el consenso
de las principales asociaciones del colectivo;
concretamente, con Cermi (Comité Español de Representantes
de Personas con Discapacidad) y la Fundación
Once que realizarán una evaluación continua y
exigente del plan. Resulta importante tener el apoyo
de las asociaciones porque se trata de un colectivo
que tiene unas necesidades específicas que Renfe no
conoce en profundidad. Desde el principio de la puesta
en marcha de la Dirección Ejecutiva de Desarrollo
de la Accesiblidad se ha contado con ellas, y se sigue
haciéndolo a través de la Comisión de Seguimiento
del Servicio a Viajeros con Discapacidad que se ha
constituido de manera bilateral. Además, se van a firmar
unos convenios de colaboración con Cermi y con
la Fundación Once. El objetivo es tener un contacto
continuo: intercambiar información actualizada, realizar
trabajos de investigación y desarrollo, emprender
acciones de formación y difusión...
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Para el desarrollo del plan está prevista la inversión
de aproximadamente 712 millones de euros, que se
distribuyen en la adecuación del material rodante y las
estaciones de Cercanías, así como en la adquisición de equipamientos comunes. Hasta 2010, Renfe destinará
299 millones para hacer accesible el parque de trenes
de la empresa y para la compra de plataformas de elevación,
elementos para el tránsito en el interior de los
coches o los módulos de los centros de atención.

Una de las primeras acciones del plan de accesibilidad
que Renfe pondrá en marcha es la publicación de una
nueva Guía de Servicios Ferroviarios este mes. El documento
sustituirá al que se editó en julio de 2007 con el
objetivo, entre otros, de responder al gran crecimiento
experimentado en el número de ayudas demandadas.

El modelo de prestación de servicio que recoge el plan
pasa por la configuración de una gran red española de
ayudas a las PMR en las estaciones ferroviarias. Para la
atención de forma permanente en las 95 más importantes correspondientes a servicios de alta velocidad,
larga y media distancia, se van a instalar otros tantos
módulos de Renfe, que estarán situados en espacios
accesibles para que el cliente no tenga que hacer recorridos
inútiles por la estación, y que serán de dos
tipos. Uno de ellos será fijo, tendrá un mostrador, un
ordenador con acceso a las aplicaciones de gestión de las ayudas y estará a disposición de los viajeros con
discapacidad desde que preste servicio el primer tren
hasta que se cierre la estación. Los otros módulos, que
se colocarán en estaciones intermedias, estarán desplegados
sólo cuando los trenes de Renfe presten servicio,
con el fin de optimizar recursos.

Otro aspecto fundamental que recoge el plan de accesibilidad
es la adecuación del material rodante de Renfe.
El reto para 2010 es que 1.037 unidades estén equipadas
y 33 parcialmente equipadas, mientras que 77 no serán accesibles porque estarán llegando al final de su
vida útil y no se podrán retirar aún para no comprometer
el servicio.
Cermi y Fundación Once valoran el plan