La seguridad en la circulación, además de ser
un valor diferencial para Renfe, es un aspecto
prioritario, y por este motivo, está recogido en
el Contrato Programa. Este acuerdo suscrito entre Renfe
Operadora y el Estado para el periodo 2006-2010 fija la
tasa de riesgo admisible –TRA–, es decir, el número de
accidentes de tren imputables a la gestión de la empresa
por millón de kilómetros recorridos, para cada una
de las anualidades del citado Contrato Programa. Esta
tasa oscila entre el 0,072 que fue la previsión para el ejercicio del año 2006 –el resultado real fue de 0,066–,
hasta el 0,026 fijado para el horizonte 2010.

De esta manera, el año 2007 se ha cerrado con una
tasa de riesgo admisible del 0,049, prácticamente igual
que el objetivo fijado en el Contrato Programa, que era
de 0,050. De este 0,049 de TRA, los fallos técnicos han
supuesto el 0,021, mientras que la TRA originada por
errores humanos fue de 0,041. De los accidentes de tren
imputables a la gestión de Renfe, el 33,3% se produjeron
por fallos técnicos en el material, mientras que el 66,6% fueron ocasionados por errores humanos. El objetivo de
TRA que fija el Contrato Programa para el año 2008 es
de 0,041. Unos objetivos que, en palabras del director
general de Seguridad, Organización y Recursos Humanos, Ángel Jiménez, “se apoyan en inversiones en nuevas
tecnologías aplicadas a la seguridad en la conducción”.
En este sentido, desde el ámbito de esta Dirección
General se están desarrollando, entre otras medidas, la
aplicación de nuevas tecnologías, como es la implantación
progresiva de los equipos de Asfa Digital y Refuerzo
al Asfa, el aumento progresivo del número de kilómetros
realizados con sistemas de seguridad automáticos (Ertms o
LZB), o la compra de nuevos simuladores de conducción.