Compulsivos y absorbentes, los llamados pasatiempos
orientales se han convertido en un compañero de viaje habitual para muchas
personas. Con un poco de paciencia, y unas dosis de lógica y concentración, estos juegos de lápiz
y papel han revolucionado los tiempos de espera en las estaciones y hecho de los trayectos un viaje más ameno. Nombres tan llamativos como los kakuros,
sudokus, code dokus o wordokus, pueblan las páginas de revistas y periódicos buscando un ávido lector que se atreva al desafío.
Los sudokus son, entre todos estos juegos, los que más fama y popularidad han alcanzado. Al contrario
de lo que mucha gente piensa, este pasatiempo
numérico no es de origen japonés, sino europeo, ya que se basa en el llamado cuadrado latino diseñado
por el matemático suizo Leonhard Euler en el siglo XVIII para el cálculo de probabilidades. Sin embargo, fueron los japoneses los que lo convirtieron
en juego y lo exportaron al resto del mundo.
Trayectos con poesía