El servicio Renfe Ave es el medio de transporte
ferroviario con mejores índices de puntualidad
de la Unión Europea según todas
la estadísticas disponibles. También, en los servicios
convencionales, larga distancia y media distancia, el
comportamiento de los servicios de Renfe se sitúa
por encima de la media del continente, aunque en
estos casos la fiabilidad de las redes alemana y francesa,
mucho más densas, es también muy elevada.
El más puntual entre los trenes de alta velocidad
europeos, al margen de los servicios Renfe Ave, es el Eurostar, que une las ciudades de Bruselas,
París y Londres y que en el pasado ejercicio
consiguió una fiabilidad del 95%. El TGV francés
y el ICE alemán sitúan sus índices de puntualidad
entre el 93 y el 89%. En la red italiana los índices
son bastante más bajos. Sin embargo, hay que tener
en cuenta que todos estos trenes comparten la
infraestructura con otro tipo de servicios.
Renfe Ave es, además, mucho más exigente en
sus compromisos de puntualidad que el estándar
planteado por la legislación aprobada en las instituciones de Bruselas. Entre Madrid y Sevilla se devuelve
la totalidad del importe del billete pagado
cuando el tren se retrasa en más de cinco minutos.
Para otros servicios Ave y trenes Alvia que circulan
por líneas de alta velocidad, el compromiso de
Renfe es devolver el 50% del importe del billete
cuando hay una demora mayor de 15 minutos y del
100% si el retraso es superior a 30 minutos. Renfe
ha incluido en este último régimen a las nuevas
circulaciones entre Madrid y Barcelona, Madrid y
Málaga, y Madrid y Valladolid, desde el mismo día
de su puesta en servicio.
La exactitud en las llegadas y salidas de los
servicios Renfe Ave ha permitido que, a pesar de
lo exigente de sus compromisos de fiabilidad, el
gasto que ha tenido que realizar la empresa para
hacer frente a indemnizaciones a sus clientes por
este motivo resulte muy limitado. En los 14 años de
vida del compromiso de puntualidad, (se estableció
el 12 de septiembre de 1994) los pasajeros que
han sufrido demoras fueron dos millones, sobre un
total de 55, y el importe pagado en compensaciones
ha sido de 5,5 millones de euros.

Estos programas de compensación por retrasos
contrastan con los que tienen otros servicios europeos
que son comparables. En la red del TGV francés
los retrasos superiores a los 30 minutos se compensan
con la devolución del 33% del importe del billete,
hecho efectivo en bonos de viaje. En la red
del ICE alemán para retrasos de más de 60 minutos
se establece una compensación del 20% del billete
abonado en bonos de viaje. En los servicios Eurostar
de la red italiana, un retraso de 25% se indemniza
con el 50% del billete en bonos de viaje.

Los trenes Renfe Ave, que prestan servicio entre
las ciudades de Madrid y Sevilla, lograron en 2007
uno de los mejores promedios de su historia con
el 99,7% de puntualidad, sólo superado por el
99,8% conseguido en otros cuatro ejercicios, entre
los 16 años que lleva en servicio.
La fiabilidad de los servicios de alta velocidad
en la línea Madrid-Lleida se fijó el año pasado en
un promedio del 98,5% y, desde que se ha prolongado
hasta Barcelona en febrero, este ratio de fiabilidad se ha mantenido. Las otras dos nuevas
infraestructuras de alta velocidad operativas desde
diciembre, entre Madrid y Málaga, y Madrid y
Valladolid, cuentan ya con unos niveles medios de
fiabilidad en torno al 95%.