O lo que es parecido, progresar con Renfe. En
las próximas semanas una nueva generación de
maquinistas habrá superado las pruebas para
empezar a conducir un tren. Entre ellos, los
que se incorporen a Renfe contribuirán a que
nuestra empresa tenga capacidad para seguir
creciendo con criterios de seguridad y calidad.
Para ello, han tenido que prepararse y aportar
su esfuerzo e ilusión para afrontar una etapa
profesional que, para algunos, será su incursión
en la vida laboral.
Para llegar hasta aquí, Renfe ha puesto en marcha
un engranaje partiendo de la creación de la Escuela
Técnica Profesional, compuesta, entre otros aspectos,
por un equipo de profesionales de formación
en conducción, capacidad tecnológica, un programa
formativo y la implicación de las áreas de la empresa
en el proceso, que han permitido formar nuevos
profesionales en la conducción, algo que no se hacía
desde hace años. En una primera promoción a 200, y
en una segunda que comenzará su periodo formativo
en las próximas semanas, a otros 150. Y si profundizamos
en estas cifras, comprobamos que ambas promociones
tienen en común que muy pocas mujeres
se han presentado para realizar estos cursos, y es que
por cultura o tradición, la profesión de maquinistas
se sigue viendo todavía como masculina. Algo que
seguro iremos viendo cambiar poco a poco.

Pero en este número de En punto hemos querido
poner en relieve el papel de los formadores. Porque para que estos futuros maquinistas reúnan
todos los requisitos y cuenten con la preparación
teórica y práctica para llevar un tren, han contado
con la capacidad, experiencia y saber hacer de
los profesionales de la formación de conducción de
Renfe que realizan su trabajo en la Escuela Técnica
Profesional, y también de los cerca de 500 maquinistas
que han ejercido de instructores en las
prácticas a lo largo de los últimos meses. Porque
un aspecto clave para un buen proceso formativo
es la capacidad y generosidad de los formadores e
instructores que han participado. Una faceta que,
como alguno de ellos cuenta para esta publicación,
tiene un componente gratificante desde el punto
de vista personal, contribuye a crear nuevos profesionales
y, como ellos mismos dicen, a facilitar el
relevo generacional.