Más trenes en Zaragoza
Renfe ha puesto en servicio el núcleo de cercanías aragonés y aumenta durante el verano las conexiones de Ave entre Madrid y la ciudad de la Expo 2008.
 
Texto: Nacho Guisasola - Fotos: Julio Foster
 

El 11 de junio, Renfe comenzó la explotación comercial del núcleo de cercanías de Zaragoza, que inició su actividad mediante la puesta en servicio de la línea C-1 con objeto de atender las necesidades de movilidad interna del entorno de la capital aragonesa. “Queremos ser la opción de referencia para el transporte en Zaragoza. Nuestra intención es que la gente pruebe el servicio, le guste y se habitúe al sistema de cercanías”, asegura el jefe de Núcleo, que depende de la Dirección de Cercanías Urbanas e Interurbanas de Renfe, Rafael Lázaro, quien dirige un equipo de 14
trabajadores (un mando intermedio, siete maquinistas y seis interventores) y reconoce también que “la Expo ha hecho que tengamos más clientes”.
Esta puesta en funcionamiento ha supuesto el desarrollo del duodécimo núcleo de cercanías en España y el establecimiento en Aragón de un modelo de transporte alternativo a la carretera con altos índices de calidad, comodidad, seguridad, fiabilidad y puntualidad, como es el servicio de Renfe Cercanías. De hecho, los datos
de la primera semana de servicio arrojan un índice de puntualidad del 99,6%. Así lo confirma José Lahuerta, maquinista principal, que afirma que “el servicio está funcionando bien, prácticamente sin retrasos ni incidencias. Yo creo que los clientes están contentos y que cada vez tendremos más ocupación de plazas en los trenes”.
La primera línea del núcleo, la C-1, utiliza como infraestructura el trazado convencional de la conexión Madrid-Barcelona y tiene un recorrido de 16 kilómetros que discurre entre las estaciones de Casetas, al Noroeste, y Miraflores, al Sureste, para lo cual se invierten 21 minutos de tiempo de viaje. Entre medias, hay otras tres estaciones más: Utebo, Delicias (que se configura como un gran centro intermodal con servicios de alta velocidad, larga y media distancia, y estación de autobuses) y Portillo. Está previsto que en una fase posterior se ponga en servicio la céntrica estación de Goya, que dada su complejidad técnica, requiere de más tiempo para su construcción.

Las cinco estaciones están dotadas de la última tecnología en los controles de acceso, en la expedición de los billetes, así como en la orientación y transmisión de la información a los clientes. Renfe ha instalado en cada una de ellas controles de acceso (por lo que el núcleo de Zaragoza es cerrado), máquinas autoventa y sistemas de señalización y megafonía avanzados. Además, estos últimos se han reforzado con personal de información y atención al cliente.
Antonio Oliva es uno de los interventores que trabaja en el núcleo. Sus funciones son el control de los billetes, la supervisión del correcto funcionamiento de los elementos automáticos y la atención del cliente, “fundamental en estos primeros días”, para lo cual él y sus compañeros han recibido un curso formativo. Antonio Oliva, que antes realizaba su tarea en servicios de media distancia, cuenta que “el servicio de cercanías está teniendo una buena aceptación. Ya hemos tenido algunos días que el tren iba lleno. Hay muchos clientes que viajan con nosotros por la expectación que ha generado en la zona. La gente de Zaragoza tiene curiosidad por probar los trenes de cercanías y nuestro trabajo consiste en que queden satisfechos”.

 
 
 
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