La progresiva apertura de líneas de alta velocidad
en España y la introducción en ellas
de trenes de última generación para su explotación
comercial por parte de Renfe, con productos
como Ave, Alvia o Avant, origina en la empresa
la necesidad de poner en funcionamiento modernos
talleres en los que se realice el mantenimiento de la
nueva flota, que en 2010 será la más joven de Europa.
De este modo, en el periodo aproximado de un año y
de forma paralela a la entrada en servicio de las nuevas
relaciones de alta velocidad, han iniciado su actividad
tres grandes centros de mantenimiento en Málaga,
Fuencarral (Madrid) y Can Tunis (Barcelona), que
ofrecen un servicio especializado por diversos tipos de
material rodante a clientes internos; en este caso, los
corredores Sur, Norte y Noreste del Área de Actividad
de Alta Velocidad-Larga Distancia, respectivamente.
Estos tres nuevos talleres de mantenimiento, que
se complementan con los que llevan funcionando más
tiempo en Madrid (Santa Catalina y Cerro Negro) y
Toledo (La Sagra), dan respuesta a las actuales y futuras
necesidades de los operadores de Renfe para
la conservación de los vehículos. El objetivo es que
los trenes presten servicio a los clientes en óptimas
condiciones de seguridad y confort.
Además, la reciente apertura de estos centros de
mantenimiento y la futura de otros de similares características
en La Sagrera, Valladolid, Valencia o
Alicante, ofrece cobertura a las cargas de trabajo que
el continuo aumento de los tráficos ferroviarios están generando entre los trabajadores de Renfe Integria, así
como entre el personal de las sociedades mixtas que la
empresa ha constituido con la industria privada.

Dependientes del Área de Negocio de Alta Velocidad-Larga Distancia de Renfe Integria, los tres centros
efectúan el mantenimiento de primer nivel del material
rodante que, en su mayoría, realiza servicios por
líneas de alta velocidad. La característica principal de
este tipo de conservación es que “los trenes tienen
una estadía que no excede de una jornada como norma,
ya que sino dificultaría la actividad del taller y la
explotación comercial”, afirma el jefe de Coordinación
de Talleres del Área, José Nieto-Sandoval. Por este último motivo, se aprovechan los periodos valle de
los servicios para llevar a cabo intervenciones básicas
y modulares con carácter preventivo. Debido a esta
circunstancia, las tres nuevas bases se encuentran cercanas
a grandes estaciones de viajeros (Málaga-María
Zambrano, Madrid-Chamartín y Barcelona Sants).

Durante el mantenimiento básico se comprueba
la funcionalidad de los equipos de seguridad y de los órganos principales del vehículo. Por su parte, las intervenciones
modulares se realizan en función de los
kilómetros recorridos dentro del programa de revisiones,
lo que permite que la fase en ejecución se haga
en un día. En este mantenimiento modular se efectúan
los trabajos de cambios sistemáticos (bogies, rodales,
etcétera), operaciones de predictivo como el torneado,
control e inspección, así como las operaciones que
afectan a los equipos del tren, que son programadas
por kilómetros absolutos, fechas o por el estado que
presentan. El mantenimiento también incluye la limpieza
del material en varios niveles.

Para la realización de estas tareas de conservación
de los vehículos ferroviarios, Renfe ha dotado a los
talleres de la maquinaria y la tecnología necesarias,
cuya utilización es llevada a cabo por trabajadores de
Renfe Integria, de las sociedades participadas y de los propios fabricantes, dependiendo de quién tenga adjudicado
el mantenimiento de cada serie de material.
Santa Catalina, Cerro Negro y La Sagra