Dedicados al cuidado de los nuevos trenes
Renfe ha puesto en servicio recientemente tres modernos talleres para el mantenimiento de la nueva flota de alta velocidad en Málaga, Madrid y Barcelona.
 
Texto: Nacho Guisasola - Fotos: Daniel Pérez y Raúl Córdoba

La progresiva apertura de líneas de alta velocidad en España y la introducción en ellas de trenes de última generación para su explotación comercial por parte de Renfe, con productos como Ave, Alvia o Avant, origina en la empresa
la necesidad de poner en funcionamiento modernos talleres en los que se realice el mantenimiento de la nueva flota, que en 2010 será la más joven de Europa. De este modo, en el periodo aproximado de un año y de forma paralela a la entrada en servicio de las nuevas relaciones de alta velocidad, han iniciado su actividad tres grandes centros de mantenimiento en Málaga, Fuencarral (Madrid) y Can Tunis (Barcelona), que ofrecen un servicio especializado por diversos tipos de material rodante a clientes internos; en este caso, los corredores Sur, Norte y Noreste del Área de Actividad de Alta Velocidad-Larga Distancia, respectivamente.
Estos tres nuevos talleres de mantenimiento, que se complementan con los que llevan funcionando más tiempo en Madrid (Santa Catalina y Cerro Negro) y Toledo (La Sagra), dan respuesta a las actuales y futuras necesidades de los operadores de Renfe para la conservación de los vehículos. El objetivo es que los trenes presten servicio a los clientes en óptimas condiciones de seguridad y confort.
Además, la reciente apertura de estos centros de mantenimiento y la futura de otros de similares características en La Sagrera, Valladolid, Valencia o Alicante, ofrece cobertura a las cargas de trabajo que el continuo aumento de los tráficos ferroviarios están generando entre los trabajadores de Renfe Integria, así como entre el personal de las sociedades mixtas que la empresa ha constituido con la industria privada.


Dependientes del Área de Negocio de Alta Velocidad-Larga Distancia de Renfe Integria, los tres centros efectúan el mantenimiento de primer nivel del material rodante que, en su mayoría, realiza servicios por líneas de alta velocidad. La característica principal de este tipo de conservación es que “los trenes tienen una estadía que no excede de una jornada como norma, ya que sino dificultaría la actividad del taller y la explotación comercial”, afirma el jefe de Coordinación de Talleres del Área, José Nieto-Sandoval. Por este último motivo, se aprovechan los periodos valle de
los servicios para llevar a cabo intervenciones básicas y modulares con carácter preventivo. Debido a esta circunstancia, las tres nuevas bases se encuentran cercanas a grandes estaciones de viajeros (Málaga-María
Zambrano, Madrid-Chamartín y Barcelona Sants).

Durante el mantenimiento básico se comprueba la funcionalidad de los equipos de seguridad y de los órganos principales del vehículo. Por su parte, las intervenciones modulares se realizan en función de los kilómetros recorridos dentro del programa de revisiones, lo que permite que la fase en ejecución se haga en un día. En este mantenimiento modular se efectúan los trabajos de cambios sistemáticos (bogies, rodales, etcétera), operaciones de predictivo como el torneado, control e inspección, así como las operaciones que afectan a los equipos del tren, que son programadas
por kilómetros absolutos, fechas o por el estado que presentan. El mantenimiento también incluye la limpieza del material en varios niveles.


Para la realización de estas tareas de conservación de los vehículos ferroviarios, Renfe ha dotado a los talleres de la maquinaria y la tecnología necesarias, cuya utilización es llevada a cabo por trabajadores de Renfe Integria, de las sociedades participadas y de los propios fabricantes, dependiendo de quién tenga adjudicado el mantenimiento de cada serie de material.

Santa Catalina, Cerro Negro y La Sagra

 
 
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