El 20 de febrero de 2008 se abrió una nueva
página en la historia de Renfe. La explotación
comercial del servicio Ave entre Madrid y Barcelona
dio lugar a un progresivo cambio de rumbo en
el corredor de mayor tráfico de viajeros del mundo e
introdujo un nuevo concepto de movilidad entre estas
capitales. Se puso en funcionamiento un servicio de alta
velocidad eficiente de centro a centro de cada ciudad,
con múltiples frecuencias y una oferta flexible adaptada
a las necesidades de los clientes. Al respecto, Alfredo
Durán, director del Corredor Nordeste de Servicios de
Alta Velocidad-Larga Distancia de Renfe, explica que
los resultados alcanzados en el primer año de funcionamiento
son muy motivadores e ilusionantes, y “demuestran
las enormes posibilidades que tiene el ferrocarril,
tanto por la capacidad para competir con el modo aéreo,
como por la calidad de esta competencia”.
Esta metamorfosis de los hábitos de desplazamiento
entre Madrid y Barcelona quedó plasmada en el descenso
del 24% que registró el tráfico aéreo en esta relación
durante 2008, que tal y como ha publicado Aena
en su balance anual de resultados, se produjo como
consecuencia de la influencia decisiva de la puesta en
marcha de la línea de alta velocidad que enlaza la ciudad
de Madrid con la de Barcelona.
El mes de mayo de 2008 fue el punto de inflexión
en el que Renfe pasó a ser el operador de referencia
(con 203.490 clientes transportados) en un corredor
tradicionalmente liderado por la aviación. Desde entonces, “Renfe, que cada día oferta más plazas que el
conjunto de los operadores aéreos de esta ruta, continúa
siendo el principal modo en la relación Madrid-Barcelona, aunque la suma de todas las aerolíneas
transporte más viajeros”, explica Javier García, técnico comercial del Corredor Nordeste de Alta Velocidad-Larga Distancia de Renfe. En este momento, la cuota
de mercado de Renfe es del 35%, la de Iberia del
34% y la del resto de aerolíneas –Spanair, Vueling,
Air Europa–, conjuntamente, del 31%.

En un análisis de este escenario, y tomando como
referencia el periodo entre marzo y diciembre, se observa
que en 2008 la cuota de mercado del tren creció
27 puntos, al pasar de un 14% (660.857 clientes) en
2007 al 41,1% en la misma fecha del año siguiente
(1,98 millones de clientes); en detrimento de la del
avión, que descendió en la misma proporción, al pasar
del 86% (4,05 millones de viajeros) al 58,9% (2,8
millones de viajeros). A su vez, en estos mismos meses
de 2008, Renfe transportó 521.540 viajeros más
que Iberia (la compañía aérea decreció un 34,57%), y
prestó servicio a 597.240 clientes más que el resto de
operadores aéreos de esta ruta (descenso generalizado
de estas compañías de un 24,28%).

En total, 5,081 millones de clientes utilizaron el servicio
Renfe Ave para desplazarse en el corredor Madrid-Zaragoza-Barcelona, desde su puesta en marcha hasta diciembre de 2008, un 88,64% más frente a
la misma fecha de 2007. Es decir, en menos de un
año, Renfe captó 2,38 millones de nuevos clientes
en el corredor. Por relaciones, el trayecto más utilizado
fue el Madrid-Barcelona, con 1,96 millones de
clientes, lo que supone un incremento del 267,4%, y
1,4 millones de nuevos viajeros respecto a la misma
fecha de 2007. Le siguen las relaciones Madrid-Zaragoza
(1,4 millones de viajeros), Barcelona-Zaragoza
(516.585), y Madrid-Tarragona (292.049).
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