Que Renfe está invirtiendo en renovar su parque
de trenes es un mensaje que la empresa está
comunicando a sus clientes, a la sociedad y entre
los trabajadores. Estos días hemos visto la
campaña de comunicación, bajo el eslogan Nuevos
tiempos. Nuevos trenes, en televisión, radio
y prensa, y la veremos también en la gran pantalla.
Internet y canales como YouTube se han
convertido en una ventana a nuestros clientes
y a los ciudadanos, para comunicar y ofrecerles
todas las ventajas y facilidades para comprar
sus billetes. Presentaciones a los medios de comunicación
o folletos en los trenes para dar a
conocer la nueva flota entre los clientes, han
sido otras formas de llegar a la sociedad. Internamente,
esta revista y la intranet Renfe Interesa,
han sido también un micrófono para comunicar
entre todos los empleados esta apuesta
inversora en renovación, presente y futuro. Y
son los profesionales en estos casos quienes
comunican cuáles son las características y ventajas
del nuevo material.
Ahora todos podemos comunicar también y hacer
nuestro este mensaje, para transmitir la modernización
que están experimentando los servicios de Renfe,
que contará con los mejores trenes de Europa, y contribuir
a que nuestra presencia entre la sociedad sea
mayor y ganar nuevos clientes.
A partir de ahí, somos también los profesionales
los responsables de sacar el máximo rendimiento a
esta inversión del Estado, buscando fórmulas para obtener
la máxima rentabilidad de los nuevos trenes a
través de cada uno de sus negocios.

Para ello debemos seguir innovando, y muestra
de ello es la incorporación de la opción de elegir el
asiento en la venta a través de Internet, modalidad
que hará seguir creciendo a este canal, que está ganando
cada día más clientes. Acuerdos comerciales
con agencias, empresas hoteleras, la aviación y otros
organismos, persiguen también incrementar ingresos
y rentabilidad. O en el ámbito de mercancías, el
nuevo servicio ferroviario intermodal entre España y
Portugal, Iberian Link, que conecta Madrid, Barcelona,
Zaragoza, Tarragona y Valencia, con los principales
puertos portugueses.