En 2008, en los cinco aspectos concretos que
se cuantifican en seguridad en la circulación,
Renfe ha alcanzado los objetivos fijados. El
primero de ellos, la tasa de riesgo admisible
(TRA) de accidentes de trenes ha sido de
0,026, muy por debajo la tasa fijada de 0,041,
incluso mejor que la establecida por el Contrato
Programa. El segundo objetivo, el de los
accidentes graves, también se ha logrado. No
se ha producido ningún accidente de este tipo,
por lo que el resultado ha sido de 0,0, cuando
la TRA máxima permitida era de 0,005. En
cuanto a los accidentes de maniobras, Renfe
ha obtenido un 0,074 sobre una TRA máxima
de 0,077. Aunque el objetivo se ha cumplido,
en los planes de acción de los departamentos
de seguridad se incide en la mejora de estas
operaciones. En lo que se refiere a los accidentes
de personas, el objetivo se estableció
en 0,11, el mismo resultado que ha obtenido
Renfe. El último de los índices, el de los rebases
de señal, también se cumple. La TRA conseguida
ha sido de 0,381 cuando el objetivo
era de 0,399. Para 2009, la disminución de
estos incidentes, que pueden derivar en una
colisión o alcance, es un objetivo primordial.