Ya es conocido que el uso eficiente de la energía,
tanto en el ámbito doméstico como en
el empresarial, es fundamental para el desarrollo
del país y sus habitantes. En la actual coyuntura
económica, definida por la recesión, esta práctica adquiere
especial relevancia porque, además de la conservación
de los recursos no renovables, representa
significativas ventajas en el ahorro de los costes de
una empresa y de la sociedad en general.
En este sentido, y con la responsabilidad que
implica ser el primer consumidor eléctrico del sector
servicios del país, Renfe ha iniciado un Plan de Eficiencia
Energética con el que pretende optimizar la
ventaja competitiva del tren como el modo de transporte
más sostenible. Este proyecto está concebido
además como una herramienta para hacer frente a la recesión económica del país y mejorar la rentabilidad
de la propia empresa, ya que el gasto energético
puede modificar el signo global de los resultados
anuales de Renfe. En concreto, la energía supone el
segundo componente del coste de la empresa –300
millones de euros anuales–, seguido de los costes correspondientes
a personal.

En el marco de esta política de ahorro, el proyecto
está en consonancia con el Plan de Contención y Optimización
del Gasto de Renfe, ya que la reducción del
gasto energético puede representar hasta dos terceras
partes del esfuerzo global de contención de los gastos
de la empresa.
El contenido del plan, elaborado de forma coherente
con las políticas estatales de ahorro energético,
recoge diversas actuaciones vinculadas a los procesos
de compra, venta y consumo de energía, con las que se
pretenden alcanzar resultados realistas, cuantificables
y visibles a corto y medio plazo. Así lo explica Apolinar
Rodríguez, director corporativo de Relaciones
Internacionales y Coordinación de la Innovación, de la
Dirección General de Desarrollo Estratégico, que detalla
la importancia de su desarrollo: “Estos resultados
se van a traducir en un ahorro de 53 millones de euros
anuales y de la energía necesaria para abastecer a una
ciudad de 300.000 habitantes. También se evitará la
emisión de 115.000 toneladas de CO2 al año”.
Corto plazo: Energía más barata y reutilizable
Medio plazo: Medir, controlar y reducir el consumo
Ángel Cediel, responsable de Proyectos del Departamento de Transportes (IDAE)
del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio “Este plan es un indicador de concienciación
a favor de la eficiencia”