Ésa es la apuesta del gobierno para el sistema ferroviario
de transporte de Cercanías en Madrid,
que contempla una inversión de 5.000 millones
de euros, y más de 4.000 millones para las de
Barcelona. En concreto, el plan diseñado para
Madrid permitirá crecer ampliando la red con
25 nuevas estaciones para 115 kilómetros de
nuevas líneas. Un plan que los responsables de
Fomento y de la Comunidad consideraron necesario,
y así lo destacaron en su presentación oficial,
dado el crecimiento que ha experimentado
también la población, además de destacar el buen
funcionamiento y resultados de la gestión de las
Cercanías madrileñas. Y es que cada día laborable
utilizan los más de 1.300 trenes que Renfe
pone en servicio más de 900.000 clientes.
La puesta en servicio en las próximas semanas
de la estación de Sol va a renovar también en el
corto plazo el modo de moverse en el transporte público
en la capital.
Por otra parte, comienzan también en estos días
las obras de ampliación de la estación de Madrid-Puerta de Atocha, que deben servir para dar respuesta
al crecimiento del número de viajeros que utilizan los
trenes de alta velocidad, una cifra que ha pasado de
nueve millones en 2007 a 16 millones en 2008, y que
estará capacitada para recibir hasta 36 millones de
clientes anuales en 2025.

Todas estas actuaciones e inversiones van a permitir,
además de facilitar la movilidad y contribuir
a la cohesión y desarrollo, favorecer un modelo de
crecimiento más sostenible, potenciando un sistema
de transporte más eficiente, y fomentando la
intermodalidad.