La puesta en servicio de la variante construida
al sur de Madrid, el pasado 10 de enero, introdujo un nuevo concepto de viaje en tren entre Barcelona y Sevilla: 1.100 kilómetros de distancia
en cinco horas y 40 minutos. La oferta del servicio de alta velocidad, que circula a través de la infraestructura
que enlaza las líneas de alta velocidad del sur con las del nordeste, ha tenido dos repercusiones claves, la reducción del tiempo de viaje de aproximadamente 50 minutos, y el incremento del confort para el cliente.

Este nuevo servicio ha dado respuesta a la demanda
existente de viajes directos transversales en tren, hasta captar en torno a un 80% de nuevos clientes en esta relación, que han pasado de los 5.400 en los dos sentidos en los primeros cinco meses de 2008, a los 20.000 del mismo periodo de 2009. Es decir, la movilidad en tren entre las capitales catalana y andaluza,
de punto a punto, ha aumentado un 200% entre enero y mayo de este año.
Además, el tráfico transversal global entre Cataluña
y Andalucía, se ha incrementado en un 125% en los cinco primeros meses del año, frente al mismo periodo de 2008, hasta los 157.302 viajeros en ambos sentidos de las dos relaciones (89.537 clientes con origen o destino
Sevilla y 67.765, con origen o destino Málaga).
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