Suiza, al otro lado del túnel
Un intrincado terreno montañoso no ha impedido a los suizos desarrollar una extensa y eficiente red ferroviaria. Su modernización se realiza a base de gestión y túneles.
Texto: Antonio Carballo
 

Son más de 5.000 kilómetros de vías, el ferrocarril suizo es uno de los más densos del mundo. Los Ferrocarriles Federales Suizos (en alemán SBB), fundados en 1902, siguen siendo la principal referencia del tren en el país helvético y gestionan 3.000 kilómetros de vías. Sin embargo, tienen una intensa competencia. Más de 40 compañías privadas operan en una red de 2.000 kilómetros, y su cuota de mercado se estima en un 13%. La línea más larga, con
384 kilómetros, es la de los Ferrocarriles Réticos en el cantón de los Grisones.
Del mismo modo que en España el programa de desarrollo de la red de alta velocidad se ha convertido en sinónimo de modernización del sistema ferroviario, en Suiza, los dos grandes motores de la renovación han sido y son el proyecto Ferrocarril 2000 y las Nuevas Transversales Ferroviarias Alpinas (NTFA). Como no podía ser de otra manera, el objetivo de ambas iniciativas consiste en reducir la duración de los viajes en tren entre las grandes ciudades. demás,
y dado el tamaño del país y su situación en el corazón de Europa, los diferentes proyectos ferroviarios facilitan el tránsito por Suiza de los trenes de alta velocidad continentales.


En 1987, los suizos aprobaron por mayoría el proyecto Ferrocarril 2000. Con la segunda fase actualmente en desarrollo, esta iniciativa tiene el objetivo de establecer un sistema de conexión de los diferentes medios de transporte público mediante nudos de comunicación. La buena correspondencia entre trenes y autobuses en estaciones
intermodales abrevia la duración de los viajes y permite enlazar los grandes centros del país a través de los trenes rápidos interurbanos.
Con este proyecto se ha logrado, además, establecer una conexión eficiente entre los dos núcleos principales del país, gracias a la línea Berna-Zúrich. Para reducir el tiempo de viaje de 69 a 56 minutos, SBB tuvo que construir una infraestructura de 45 kilómetros, de Mattstetten (en el norte de Berna) a Rothrist (en el sur de Olten).
Otro de los objetivos de Ferrocarril 2000 es la incorporación de nuevos trenes y nuevas tecnologías de señalización. El material rodante está provisto de sistemas de inclinación automática para aumentar la velocidad en curva, y el nuevo sistema de seguridad permite que los trenes puedan circular a 200 kilómetros por hora.

 
 
 
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