El plan de reducción de emisiones y de
ahorro energético de Renfe hasta 2011
tiene como principales objetivos la mejora
de la eficiencia energética interna y la disminución
de emisiones de CO2.
Durante la presentación de este plan, el
8 de octubre, el director general Económico-Financiero de Renfe indicó que el tren
es parte de la solución global al problema
de emisión de dióxido de carbono a la atmósfera,
básicamente por tres hitos: los
trenes de Renfe evitarán la emisión de 2,5
millones de toneladas de dióxido de carbono
a la atmósfera en 2010; el servicio Renfe
Ave Madrid-Valencia permitirá un
ahorro de 80.000 toneladas de
CO2 adicionales, y, en 2020,
la empresa habrá reducido
sus emisiones por viajero
o tonelada transportada un
57% respecto a 1990. Además,
la transferencia modal
de otros modos de transporte
hacia el ferrocarril es lo que
provoca la mayor disminución de
impactos ambientales.

Por otro lado, Renfe se ha sumado al
Tren a Copenhague, con el objetivo
de promover modos de
transporte más sostenibles
y mejorar la eficiencia
energética. Esta iniciativa
de la UIC consiste en un
viaje simbólico en tren de
Kioto a Copenhague con el
fin de mostrar a la sociedad
que el tren no es el problema
del transporte, sino parte de la solución
para una movilidad más sostenible.