El gigante asiático
suma 60.809
kilómetros de vías,
la mitad que el líder
mundial, EE UU.
Pero mientras la
potencia americana
apenas balbucea
la renovación de
su tren, China ha
emprendido un gran
proyecto para liderar
la alta velocidad. |
España es un país diminuto
si lo situamos al lado del
gigante chino. Comparar
sus tamaños respectivos
en el universo ferroviario resulta ilustrativo.
Mientras que la red española cuenta con 13.353
kilómetros, la china suma 60.809. En España se
suben al ferrocarril cada año unos 500 millones
de viajeros, en China superan los 1.300 millones.
Las toneladas de carga transportadas por
el tren español rozaron los 22 millones en 2008;
el ferrocarril del país asiático arrastró 2.624 millones
ese año. El empeño en mantener esta
comparativa tiene la justificación de que, a pesar
de las diferencias de envergadura, existe un
parámetro en el que el ferrocarril español todavía
gana al coloso chino: el número de kilómetros
en explotación de líneas de alta velocidad.

La red de altas prestaciones en España, a
día de hoy, tiene una extensión en explotación
cercana a los 1.600 kilómetros, mientras que
en China esta cifra se aproxima, pero todavía
no llega, a los 1.000. La notable ventaja a favor
del ferrocarril español no va a durar demasiado
tiempo ya que el país asiático tiene un extenso
calendario de inauguraciones de nuevas líneas
de tren de alta velocidad para 2010. Si todo
se cumple como está programado, al final del
próximo año China contará con 8.311 kilómetros
de vías de altas prestaciones. El esfuerzo
de España está siendo colosal, pero su red
tendrá que esperar hasta 2013 para completar
los 5.515 kilómetros de este tipo de vías. Para
esas fechas, China será el líder mundial de la
alta velocidad, seguido por España. |