Gestión, regulación, planificación,
coordinación e
inspección de los servicios
y las actividades, y la potestad
tarifaria son las competencias que asumió
el 1 de enero la Generalitat, tras el traspaso
a Cataluña de las competencias del servicio de
viajeros por ferrocarril de Cercanías, que fue
acordado el 29 de diciembre por la Comisión
Mixta de Transferencias Administración del Estado-Generalitat de Cataluña. Con este paso
se cumple el acuerdo de la Comisión Bilateral
Generalitat-Estado del pasado 21 de julio para
que Cataluña asumiera estas competencias,
que son las que establece el artículo 169 del
Estatuto de Autonomía de Cataluña. A su vez,
dentro de este proceso, el convenio entre el
Ministerio de Fomento, la Generalitat de Cataluña
y Renfe establece que la Generalitat se
subroga en la posición del Estado hasta el 31
de diciembre de este año.

Más recientemente, la Generalitat de Cataluña
–ya como autoridad ferroviaria– y Renfe
han firmado un convenio en el que se establecen
los mecanismos de relación entre la operadora
y el titular de la competencia, que es el
marco actual para la dirección y la gestión del
servicio de Cercanías de Barcelona.
Principales funciones
El nuevo órgano, además de tener entre sus funciones
proponer al director del servicio de cercanías, puede
adaptar o modificar los servicios programados y asignar
recursos materiales y humanos en función de los
requerimientos de la demanda, y valorar su repercusión
económica. Le compete también proponer las medidas
necesarias en caso de problemas graves en el servicio,
tanto si son previsibles (obras) como si no (incidencias).
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