En la actualidad, Renfe
afronta una serie de cambios
en el sector ferroviario.
En Europa se avanza
hacia una progresiva liberalización del sector.
Primero fue la del transporte de mercancías, y
en enero de 2010 ha sido la apertura del transporte
internacional de viajeros. A nivel interno,
en cada país se están produciendo procesos
de regionalización que afectan al marco competencial
y de financiación del sector, así como
diferentes experiencias en materia de liberalización
del transporte interno de viajeros. Además,
las grandes compañías ferroviarias europeas
han emprendido el camino de expansión
internacional de sus negocios.
En este entorno, Renfe afronta un periodo
en el que debe convertirse en una empresa de
transporte ferroviario de dimensión internacional
y continuar siendo el operador líder en el
mercado nacional de viajeros. Para alcanzar
estas metas, Renfe tiene que mirar hacia fuera
con mentalidad abierta; hacia dentro, con ojos
críticos y constructivos, y fortalecerse de manera
decidida. Hay que preparar el futuro de la
compañía: protegiendo y aumentando el valor
de Renfe para sus accionistas: los ciudadanos,
entre los que se incluyen también, y de modo
principal, los 14.000 trabajadores de la empresa
y las futuras generaciones.
Pilares para competir
La orientación al cliente y la eficiencia son los
dos ejes para la elaboración del Plan Estratégico
2010-2012, en el que la participación de
los trabajadores es decisiva porque, como dice
el presidente: “Sois los que estáis más cerca
y mejor conocéis a nuestros clientes, nuestras
fortalezas y nuestras debilidades”.

El Plan Estratégico 2010-2012 va a recoger
y a concretar los objetivos, las capacidades a
desarrollar –entre las que se encuentran personas,
sistemas, organización y alianzas–, y los
proyectos para afrontar estos retos, así como
las principales magnitudes de actividad, de calidad
y económicas para este periodo.
1: Definir claramente la frontera entre
los servicios comerciales y las
obligaciones de servicio público,
y su modelo de gestión. Posicionar a Renfe
como un operador de servicios públicos eficiente y de calidad
en el nuevo escenario de traspaso de competencias a
las comunidades autónomas (regionalización).
2: Revisar y renovar la cartera de
viajeros, con criterios de orientación al
cliente y eficiencia.
3: Coordinar de manera integral
la oferta de servicios de
viajeros de Renfe, incluyendo
otros modos de transporte, con una
visión global del mercado de la movilidad.
4: Arrancar con éxito la puesta
en marcha de los nuevos servicios
de alta velocidad.
5: Impulsar la innovación en
los canales de interacción
con los clientes (como la página
web o los teléfonos móviles), explotando
todo su potencial de negocio.
6: Aumentar el valor de nuestros
clientes, desarrollando la innovación en
herramientas de gestión comercial (como
yield management o fidelización).
7: Ganar cuota de mercado rentable
en Mercancías, ofertando al
mercado productos logísticos de mayor
valor añadido y desarrollando oportunidades
a nivel internacional.
8: Convertir el área industrial
en el proveedor de servicios
de material rodante a operadores
ferroviarios, con criterios de eficiencia,
flexibilidad, calidad, innovación y orientación a sus clientes,
tanto internos como externos.
9: Diseñar y ejecutar un plan global
de eficiencia y productividad.
10: Diseñar un plan para la
expansión internacional y
comenzar a desarrollar las capacidades
que lo sustenten.
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