Renfe trabaja en la mejora continua de la seguridad
en la circulación para seguir
siendo una empresa
de transporte ferroviario de viajeros y mercancías
que se caracterice por ser segura. Esto último quiere decir que el riesgo de lesiones a
las personas o daños a los bienes se vaya reduciendo
paulatinamente y se mantenga en un
nivel calificado como aceptable, a través de un
proceso continuo de identificación de peligros
y de gestión de riesgos.
Acorde con esta concepción moderna,
Renfe ha articulado un Sistema de Gestión de
la Seguridad con tres grandes ámbitos de acción:
organizativo, de homologación del material
y de habilitación del personal ferroviario, que
le permiten profundizar en actuaciones concretas destinadas a mejorar la seguridad de la empresa. “En
2009, Renfe ha cumplido los objetivos de seguridad en
la circulación que nos habíamos marcado, incluidos los
que recoge el Contrato Programa firmado con el Estado”,
afirma el director de Seguridad en la Circulación de la
empresa, Antonio Lanchares.

Durante el año pasado no se produjo ningún accidente
grave imputable a Renfe, y el Índice de Frecuencia de
accidentes de tren (que se mide por millón de kilómetros
realizados por tren) fue de 0,022, un dato inferior a la Tasa
de Riesgo Admisible (número de sucesos por millón de
kilómetros) fijada por el Contrato Programa, que era de
0,030. El resto de indicadores principales (accidentes de
maniobra, de persona o rebases de señal de tren) también
se situaron dentro de lo aceptable. |