Renfe Mercancías, que opera ya en un mercado
liberalizado, ha definido como principales líneas estratégicas del negocio Intermodal, la racionalización de los recursos con criterios de rentabilidad,
la mejora de la calidad del servicio y la reestructuración
de la oferta en función de la demanda. Junto con Automóvil, Graneles, Siderúrgico y multiproducto, la Dirección Intermodal es una de las cinco áreas de negocio
en las que se estructura la Dirección Ejecutiva de Servicios de Mercancías y Logística de Renfe.
La oferta del área Intermodal cuenta con tres tipos de productos, el Tren Cliente, el Tren Multicliente y el Tren Internacional, que atraviesa fronteras terrestres. La red Multicliente enlaza distintas terminales ferroviarias con conexiones fijas de trenes, que realizan el recorrido con horarios regulares, mientras que el Tren Cliente es un producto que realiza un servicio a la medida, en función
de las condiciones del cliente.
Los ejes con mayor afluencia de tráfico Intermodal y con más potencial de desarrollo futuro son Madrid-Barcelona, Madrid-Bilbao y Madrid-Valencia, así como Zaragoza como importante centro de carga. Desde el punto de vista de la calidad, una de las características más importantes del negocio Intermodal es la importancia
de cumplir los plazos de transporte comprometidos, para no interrumpir la producción de los clientes.

Además, el transporte de contenedores es un mercado
de gran potencial, ya que crece a un ritmo del 9% anual acumulado. En 2006, los ingresos por teu (1 teu equivale a un contenedor de 20 pies) de este Área crecieron un 5,18% respecto al año anterior, hasta los 98 millones de euros de facturación.

El negocio Intermodal de Renfe ha reestructurado recientemente
la oferta para mantener o trasladar los recursos productivos en puntos donde se concentra el volumen de actividad, para su mejor aprovechamiento.
En este sentido, destacan los tráficos a través de los puertos y su conexión ferroviaria con los principales centros productores, consumidores y de distribución de la península. Desde el 1 de febrero, los tráficos que antes tenían como origen/destino los puertos de Cádiz y de Algeciras se localizan ahora en El Puerto de Santa María y de San Roque, respectivamente. Además, la carga que hasta este momento llegaba hasta la terminal de Muriedas
(Cantabria) se localiza ahora en la terminal de Torrelavega,
y se deja de prestar el servicio Multicliente en Noain (Navarra), Huelva, Gijón y Vila-real (Castellón).