Una de las renovaciones más acentuadas que la
empresa está llevando a
cabo en la actualidad en el
parque de material es la de la media distancia
convencional. Con la incorporación a la flota de
107 nuevos trenes, Renfe mejora notablemente
el servicio en los trayectos interurbanos: permiten
una mejor conexión entre ciudades y añaden
una intermodalidad más atractiva al resto
de la oferta de la empresa.
Esfuerzo inversor
Cuando se inició esta puesta en servicio, hace
casi un año, la media de edad de los vehículos
que hacían trayectos interurbanos rondaba los
30 años. Cuando concluya la puesta en circulación
de la totalidad de estos trenes, en la primavera
del año próximo, esta media se reducirá
hasta nueve. En este esfuerzo por renovar la
flota de media distancia convencional, Renfe ha
invertido 592,8 millones de euros y, del total de
unidades construidas por Caf, 57 son eléctricas
(serie 449), y 50 diésel (serie 599).
Con la incorporación de estos trenes, realizada
hasta finales de mayo, son casi 48.000 las
plazas que Renfe ofrece diariamente en trayectos
interurbanos con el nuevo material. La suma
total de clientes durante 2009 en las relaciones
donde ya circulan estos vehículos fue de casi
11,5 millones de viajeros.
Pero la renovación no acaba aquí. Las siguientes
relaciones que van a contar con estas
nuevas unidades son: Barcelona-Reus, Barcelona-Tortosa, León-Madrid, Irún-Madrid, Madrid-
Soria, Córdoba-Rabanales, Valencia-Murcia y
Valencia-Cartagena.
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